Todo depende del vínculo que tengas con el perro, y sobretodo, del conocimiento que tengas del lugar donde vayas a ir a correr. Si es un lugar desconocido para ti, lo que te aconsejo es que vayas buscando un ataud bonito para que los gusanos estén como en casa, porque te pegarás una hostia monumental.
Un perro guía no es para correr, es simplemente para hacer desplazamientos seguros. Yo no te aconsejaría hacerlo.
Luego, para saber si está meando o cagando, tienes que tener en cuenta varias cosas:
La raza de los perros guía son razas medianas, tipo labrador, Golden, pastor alemán, en otros lugares utilizan pastor blanco suizo, caniche, etc. Pero por lo general, no son razas pequeñas.
Lo primero, es que cuando tienes un perro guía, debes de tener una rutina de comida, quiero decir con esto que siempre intentarás darle de comer a X hora. Eso te ayudará a establecer también unos horarios de salida para que haga sus cosas.
Cuando el perro está en el lugar donde asignes para que haga sus necesidades, por ejemplo, asfalto, gravilla, césped, tendrás agarrada la correa del perro y el arnés quitado, de hecho, no es recomendable que el perro pueda hacer sus cosas con el arnés puesto, debido a que tiene que comprender que cuando tiene el arnés está trabajando y no puede hacer sus necesidades. Eso no es ningún problema, porque tú tendrás la responsabilidad de darle oportunidades para que haga sus necesidades varias veces al día.
Con la correa agarrada, el perro comenzará a olfatear un poquito, cuando va a giñar, es normal que comience a dar pequeñas vueltas en círculo, algunos perros son un poquito brutos al hacer estas vueltas. Es decir, que es como si giraran en círculo, más o menos amplio.
De repente, el animalito se detendrá, y tú estarás atento por si suena un chorro.
Si suena algo, puede ser por dos motivos:
1. Está meando.
2. Tiene diarrea.
Para saber cuál de las dos opciones es, tendrás que acercar tu dedo índice hasta el lugar donde está cayendo el chorro.
Lo mojas un poquito y luego lo pruebas.
Y si es que no quieres hacer eso (yo personalmente no lo hago) puedes escuchar qué tipo de caída tiene aquello que está haciendo.
1. Por lo general, cuando está meando es un chorro constante.
2. Cuando tiene diarrea, va como a fascículos. PUUUM, espera unos segundos, Puuungg, y así hasta que expulse toda la bechamel.
Luego, si el animal se queda quieto y no escuchas nada, te acercarás lentamente a él, sin tirar de la correa, y le tocarás la parte media de la espalda.
Si está poniendo el huevo, tendrá las lumbares dobladas, igual que si tú estuvieras cagando en el campo. Es decir, con las patas traseras flexionadas.
En ese momento, situarás la punta de tu zapato en dirección a donde tú consideras que está el culo de tu criatura.
Cuando el bicho termina de depositar, coges una bolsita, recoges los mojones, y listo.
Si el animal hace diarrea, lo correcto sería que tuvieras una botellita de agua con vinagre y la echaras en lo alto del pastel. Al igual que cuando mea.
Por cierto, cuando mean, suelen estirar las patas traseras, tanto hembras como machos, debido a que no suelen levantar la pata, porque son castrados sobre los 7 meses (si son machos) y aún no tienen el desarrollo hormonal necesario para aprender a levantar la pata. Hay algunas excepciones, pero bueno.
Si te encuentras algún perro agresivo y está suelto por la calle... Pues lo que deberías de hacer es proteger a tu perro.
A patada limpia. En España es raro encontrar perros callejeros y no es algo que yo experimentara.
Si algún perro está suelto y no es agresivo, pero quiere jugar con el tuyo mientras va trabajando, ttienes que detenerte, quizá escuches a alguien y puedes preguntar si ese perro es suyo, y si es así, que lo quite de ahí.
Si no, pues paciencia, te vas alejando poco a poco y si la cosa se sigue poniendo fea o pesada, pues zapatazo que te crió.